«Si alguien pide Merlot, me largo. ¡No pienso beber ningún p**** Merlot!», dijo el obsesionado por el vino Miles Raymond en la película Sideways, una película que marcó el declive del Merlot en Estados Unidos desde 2004. El “efecto Sideways” siguió extendiéndose por todo el mundo; algunas personas creen que ha tenido un impacto negativo en la reputación del Merlot desde entonces, pero ¿es cierto?

Desde la década de 1970 hasta la de 1980, el Merlot fue en realidad uno de los vinos más populares del mundo. Debido a la excesiva demanda del mercado, los viticultores se apresuraron a plantar tantas uvas Merlot como pudieron y algunas cepas se cultivaron en suelos y climas inadecuados. Como resultado, las uvas de mala calidad produjeron botellas de vino mediocres, lo que perjudicó finalmente la reputación del Merlot.
Por suerte para todos nosotros, hoy en día el Merlot está resurgiendo. Los enólogos han reexaminado su entorno de cultivo, la gestión de la vid y las opciones de elaboración para producir vinos Merlot intensos pero complejos, centrados en la fruta y con numerosos estilos.

El clima

Las uvas Merlot pueden presentar diferencias drásticas de sabor según el tipo de clima en el que se cultiven. Un clima cálido y soleado, con mayor exposición a la luz solar, es la condición ideal de cultivo para vinos Merlot de alta calidad, en los que se puede encontrar una sensación en boca madura y rica, con complejos sabores a cereza roja y ciruela. Las condiciones frías, en cambio, dificultan el crecimiento del Merlot. En su lugar, se pueden encontrar sensaciones en boca amargas y desagradablemente astringentes, con sabores más herbáceos creados por taninos verdes.

Coupage o variedad única al 100 %

Los maestros artesanos —los enólogos— deciden qué estilo de vino quieren elaborar gracias a su experiencia y a su excelente conocimiento de los microclimas y de los tipos de suelo de una región vitivinícola concreta. Las uvas de diferentes parcelas de viñedo pueden presentar grandes diferencias provocadas por las variaciones de temperatura y los nutrientes del suelo. El estilo de coupage es muy habitual en el mercado, ya que equilibra la consistencia del vino utilizando diversas uvas tintas, como la Cabernet Sauvignon, y además potencia la complejidad de aromas y sabores, lo que hace que el vino resulte más atractivo. Mientras tanto, algunos vinos como el legendario Pétrus de Pomerol y Masseto de Bolgheri utilizan Merlot al 100 %, ya que sus enólogos confían lo suficiente como para crear su obra de arte utilizando únicamente Merlot y se sienten orgullosos de mostrar el carácter único de un viñedo, añada y uva concretos.

Regiones clave

Francia es el territorio de origen del Merlot, conocido sobre todo por la orilla derecha de Burdeos, como Pomerol y Saint-Émilion; el coupage y la crianza en roble son tradiciones y estilos de vino típicos en estas regiones. Sin embargo, algunas añadas presentan niveles más altos de lluvia y humedad. Como comprador, es importante tener en cuenta la variación de añada al elegir Merlot en Burdeos.

En Italia, el Merlot suele mezclarse con muchas uvas autóctonas italianas para aportar mayor acidez y aumentar la redondez y la textura sedosa. El Merlot es una de las uvas más comúnmente utilizadas para el coupage con variedades tradicionales italianas como la Sangiovese en la Toscana.

El Merlot en Estados Unidos presenta un carácter de fruta más madura, que aporta una sensación dulce con sabores a ciruela, cereza y mora. Gracias a la larga temporada de maduración con lluvias limitadas, el vino también puede poseer un carácter floral que recuerda a las violetas. Cultivado en regiones más cálidas como Napa Valley y el estado de Washington, el Merlot es suave y exuberante. El grado alcohólico suele ser más elevado, con alta concentración frutal, y envejece tanto en barricas de roble nuevas como usadas para lograr un sabor más complejo.